martes, 24 de febrero de 2015

El Muñeco de Apego. Reni, el reno.

Hace un par de años Luciana recibió como obsequio un pequeño reno de peluche que yacía en la montaña de muñecos que posee. De repente, de unos dos meses para acá, adoptó al pequeño reno como su muñeco de apego, al cual nombró "Reni".

Comenzó a integrarlo a todos sus juegos, a dormir con él, despertar y preguntar por él, llevarlo al baño, llevarlo de visita, a los paseos, a ballet... 

Se dice que un muñeco u objeto de apego (objeto puede ser una cobija, un chupón...), es un objeto de transición, en el que el niño deposita una carga afectiva importante para manejar los propios miedos, inseguridades, conflictos, y muchas veces como "sustituto" a la función afectiva que cumple de la madre.y
Yo no diría sustituto, tal vez apoyo o "bateador emergente".

Guiada por los libros y artículos, el apego por Reni, comenzó a preocuparme, me sentí mal de que me niña experimentara esas emociones (angustia, inseguridad, ansiedad)... y luego me tranquilicé, sería mas extraño que no las experimentara como una respuesta los cambios a los que nos estamos enfrentando en la familia: en su educación, su rutina, y la próxima llegada de su hermano. 
Es expectable que haya un tipo de reacción adaptativa, yo y mi esposo también estamos reaccionando. Lo importante entonce
s para mi fue: Luciana encontró su manera de manejarlo,  de enfrentarse a estos cambios, de buscar sostén emocional fuera de nosotros: Reni. 

Entonces recordé historias en la que se vuelve un poco complicado el manejo de estos objetos, y comencé a meter mi cuchara dónde no me llaman, como buena madre que soy... comencé por convencerla a lavarlo. Al inicio se resistió un poco, sin llegar al llanto o angustia, le mostré y expliqué que era necesario y la hice participe del proceso de lavado, incluyendo frases como "¡Limpio y fresco! ¡mira que bien huele!" posteriormente, en salidas rápidas le decía "¡vamos de prisa! Reni tendrá que esperar en el carro, solo compraremos un par de cosas... " Lo aceptó. 
Cuando lo llevó a ballet, Luciana sabia que tendría que pedir permiso y si le decían que "No" Reni tendría que esperar afuera... Para su buena suerte, Reni prácticamente es la mascota de la clase, le permiten que entre, lo colocan en una repisa a observar la clase.

Con todo esto mi intención era intentar regular su necesidad a la adaptación social, sin llegar a angustiarla, para mi primero está mi hija y no hacemos daño a nadie con un renito en el mercado, en cambio en ballet u otros espacios las reglas no las ponemos nosotros, y de querer pertenecer habrá que adaptarnos, a eso me refiero. En fin...

Hace unos días Reni se perdió, y yo me angustié, creí que como dicen los libros y artículos, Luciana entraría en un estado de ansiedad y angustia importante, perdería el equilibrio que Reni le daba. Pero no. Mi niña se enfrentó al hecho con toda clama, claro que lo sintió, pero sin llegar al descontrol, pidió otros monos esas noches. 
Ella es mas fuerte e inteligente emocionalmente de lo que yo pienso. 
Reni está de vuelta y aunque sigue siendo su favorito y nos acompaña a todas partes, creo que es eso nada mas, un muñeco favorito, y que a veces tantas cosas que inventamos para "entender" a los niños están de más. Los complicados somos los adultos. Todos tenemos objetos favoritos. 

Luciana, nunca me cansaré de decirte lo mucho que te amo y lo mucho que me enseñas.

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