martes, 1 de mayo de 2012

El embrujo de las Palabras. Parte 3.


Consideraciones sobre las palabras que usamos al hablarles a los niños...


Continuación, para ver la anterior, click aquí: El embrujo de las palabras. Parte 2
Mas verbalizaciones con semillas de magia blanca y magia negra…


6.- Seguir siendo supremos y poderos. Verbalizaciones como me recoges este cuarto” “te me calmas”, como si lo que el niño tiene que hacer fuera para el beneplácito de la madre o el padre y no por que es por su responsabilidad, o por su propio beneficio….Entonces se comienzan a gestar confusiones sobre el porqué de nuestros actos como niños, confusión y conflicto con la autoridad, al tener tantas órdenes que cumplir, podemos sustituir el planteamiento de esta manera “Veo que ya no estas usando tus juguetes, es hora de recogerlos”, o decir como si no supiéramos: “de quien es este zapato?, mío, responde. A pues recógelo”.  En esto se ocupa constancia de los padres, para estar ahí atrás de los hijos. Esto nos estaba costando trabajo, cuando menos lo pensábamos el cuarto de Luciana ya era “zona de guerra” o “campo minado” y pues obvio que para una niña de 2 años y medio la sola instrucción verbal no es suficiente, se requiere que el adulto esta ahí apoyando, pasándole los contenedores, cantándole una cancioncita etc., y no nos estábamos dando ese tiempo como papás, ahora ya lo hacemos mas, antes que saque otra cosa (idealmente), o antes de dormir HAY que RECOGER. Ahora Luciana me trae en jaque a mí con mi ropa, y mis cositas de craftin’ “recógelas mamá”



7.- TU RESPONASABILIDAD. Como decía en el punto pasado, ayuda a que los niños se hagan responsables por sus actos cuando se los verbalizamos así, es muy frecuente que le digamos al niño “ayúdame a recoger tu cuarto”, por ejemplo, pero es lo contrario, el niño es quien recibe la ayuda, y mejor aun, sería no evidenciarle que esta recibiendo ayuda, tal vez se pueda decir “te acompaño”, aunque en realidad si le ayudamos, esto para que el niño vea que lo hace solo porque puede y debe hacerlo así, de esta manera cuando se vayan retirando las ayudas el niño no lo irá notando ni lo extrañará. Otras formas de favorecer que el niño sea responsable, es que sencillamente responda por sus actos: derramaste = limpia (tal vez no lo haga bien, en realidad no es eso lo que perseguimos), tiraste=levanta, lastimaste=discúlpate, dañaste=repara....




8.- Chantaje Emocional y terror al abandono. Volviendo al punto de “respeta para que te respeten”, de verdad tengo sentimientos ambivalentes (tristeza, enojo) cuando escucho frases como “Aquí te quedas”, “te va a regañar el señor”, “se va a enojar la señorita”  (vendedores de alguna tienda por ejemplo) “…”aquí déjalo, aquí bájalo”, “ya no voy a jugar contigo” o más descarado aun “ya no te quiero”. En serio, ser niño no es sinónimo de que los adultos tienen derecho a tratarlos así, en nuestros trabajos no nos están amenazando verbal y literalmente con corrernos cada vez que se requiere algo, bueno si ha de haber jefes así, lo cual a mi gusto, habla de su salud emocional y de la salud emocional del que lo aguanta. O como te sentirías que tu pareja cada que pueda te amenaza con abandonarte…a lo mejor eso explica porque hay personas que no les incomodan este tipo de situaciones en su vida adulta, por que nos acostumbramos a complacer para preservar el amor. El niño espera lo mejor de nosotros, quienes lo debemos proteger y amar incondicionalmente, y en su lugar los lanzamos al peligro y les retiramos nuestro amor según andemos de ánimo.
  
Estas frases crean miedos, inseguridades, que recuerden son como semillas que crecerán hasta la adultez, y entonces tanto de niños como de adultos, cualquiera tiene derecho de pasar por encima  de ellos, y no tienen el valor de hacer cuestionamientos o proponer, hasta el “viene viene” les ordena donde y como estacionarse. Igual que todos los puntos anteriores, los niños si entienden, hay que darles más información y  hacer uso de nuestro extenso vocabulario, plantear la situación desde otra perspectiva, por ejemplo: Le pedí a Luciana que recogiera unos juguetes, yo estaba lavando trastes, y me dijo “NO”, se lo pedí dos veces mas y la misma respuesta, hasta ahí lo dejé, 3 peticiones, no le dije más nada por que no podía dedicarle mi completa atención a la situación en ese momento… cuando estaba a punto de terminar los trastes vino a pedirme que jugáramos “tarjetas”, estuve a punto de decirle “no por que no recogiste”, pero me detuve y le dije algo así como “si pero no podemos jugar por que están ahí los juguetes tirados, cuando este recogido me dices y ya va a estar listo para que podamos jugar” básicamente es lo mismo pero sin el factor “ardilla” (de ardida, de vengancita) involucrado. O cuando no se quieren ir de una parte, en lugar de dejarlos, podemos ser creativos en ofrecerles algo atractiva, (mas no es recomendables estarles siempre comprando cosaso engañarles) o decirles "yo ya me voy yendo, date prisa". Los niños no son “chantajistas” el chantajista es el adulto, el niño solo aprende rápido.

2 comentarios:

  1. wow muy buen articulo y muy útil tanto para los papás como para los que empezamos a trabajar con niños...

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    1. Gracias Juany! por aquí te esperamos cuando gustes, espero seguir teniendo información que sea de utilidad =)

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