lunes, 27 de febrero de 2012

Orgánica. Íntegra. Cruda. Fresca. Luciana.

Luciana tenía 6 meses de edad cuando fuí por primera vez a una plática de Hugo Robin, un nutriólogo holístico que no se compara para nada con los nutriólogos convencionales, y con cualquier cosa que diga me quedaré corta, así que por favor, dénse el regalo de visitar su página:

En fin, al conocerlo lo ame y me traumé al mismo tiempo, creo que lo que me atrajo de su información fue la rebeldía, la oposición a lo ya establecido, cuestionar lo ya existente, y encontrar una especie de verdad oculta, al menos es lo que yo decido creer.

Almendras
Fue curioso observar que mientras algunas personas pedían consejos para tratar sus enfermedades, yo pedía consejos para evitarlas en mi hija. Ella estaba en el mejor momento para acostumbrarse a comer libre de hormonas, modificaciones genéticas, amoniaco, pesticidas, colorantes, químicos como GMS, etc, etc. Así que mientras Adán y a mi  nos costaba demasiado trabajo cambiar más de 25 años de malos hábitos, Luciana parecía pez en el agua comiendo en calidad y variedad verdaderamente adecuada. Por lo que las primeras papillas de Luciana fueron de aguacate, arándono goji y coco. Muchos me tacharon de loca, pero he aprendido a evitarme la molestia de dar explicaciones.


Alga espirulina en polvo / Spiruline


Actualemente, siendo una niña de 2 años, Luciana se alimenta, voluntariamente, demasiado bien: frutas y verduras en gran variedad y cantidad y muchas veces crudas, granos integrales y/o germinados como avena pájaro, quinoa, arroz integral, suplementos como cacao, espirulina, polen o jalea real... de hecho, hay cosas que a mi misma me cuesta trabajo comer.




Aquí les comparto algunas cosas que nos funcionaron para que Luciana comiera lo mejor posible:

- Primero lo primero: Adan y yo somos un buen ejemplo para ella. Nosotros mismos comemos en gran variedad, disfrutamos la comida y saber que nos estamos nutriendo verdaderamente, buscamos colores, sabores y textura, amamos las hierbas y comida de diferentes culturas, y siempre, SIEMPRE estamos dispuestos a probar, para nosotros la comida es un ritual y la disfrutamos en todo su proceso y bocado a bocado....


Polen, de las mejores fuentes de B12

- Yo NUNCA le cocino aparte a Luciana, conforme creció, ella fue comiendo cada vez más parecido a nosotros, en mi casa solo se cocina un platillo, por igual para niños y adultos. (obvio omito cosas picantes)

- JAMAS me verás en los tacos (u otro lugar) pidiéndo "con pura carnita para la niña", hasta me perturba cuando escucho que los piden así... aclaro que ir a los tacos no es frecuente, y en realidad me estoy refiriendo a tacos de pescado o barbacoa de borrego (un animal que crece rapido y se alimenta naturalmente, por contrario a las vacas), o de repente pecamos con los de birria, la famosa de "Lúcio" de la colonia. Bueno, volviendo al tema, creo que los mismos adultos solapamos o condicionamos el mal hábito al comenzar con este tipo de premisas, por que ya hasta el taquero supone que si es para la niña: ¡va sin verdura!

- Luciana rara vez come vaca, por dos razones: la primera es que rara vez la cocino y la segunda es que ella misma se niega, no le gusta...¡¡perfecto!!
Amaranto, rico en calcio.



- Ahora que Luciana ha crecido ya comienza a imponer sus propios deseos o gustos, es decir, se revela y a veces no quiere probar, pero, la obligamos, al menos un bocado, (entiéndase por obligar meterle a fuerza un poco de comida a la boca) el resultado: "quiero más mamá!".


Miel de abeja Marca Navarros, las mas pura en nuestra región.
- Es muy extraño que en la casa llegue a haber galletas, dulces o cualqueir tipo de comida chatarra. Por regla nunca le pido a Luciana que coma comida real para obtener dulces o postres, esto le mandaría el mensaje que lo bueno son los postres, y en lugar de comer por gusto y nutrición, comería como requisito, así que evito eso, de repente lo hago pero alternando con las mismas cosas buenas que ya le gustan.


- Tampoco la premio con comida. Se dice que premiar con comida favorecería el mal hábito de comer cuando se experimenta ansiedad o depresión.


-   
Cacao en polvo y granos, de lo mejor en antioxidantes.
- Si se niega a comer solo le insisto un par de veces, si no funciona, la dejo, pero cuando pide le ofrezco lo mismo a lo que se negó, no le doy opciones. Es raro que se niegue por que tal parece que ella misma, como nosotros, ya valora la hora de la comida sobre todo que es en compañía generalmente.

- Siempre comemos en la mesa, sin juguetes, sin TV, y si es posible en familia.


- Trato de buscar cierto equilibrio, claro que come pizza o dulces en fiestas o también nos alocamos en la casa, papitas es mi debilidad...Pero si mega evito las sodas, los nuggets "de pollo" y las hamburguesas las cuales puedan tener carne ¡hasta de 50 vacas!, aunque repito, a ella misma ni  le gustan. A veces se resiste, pero nosotros nunca dejamos de intentar.


cranberries
La semana pasada trabajé hasta tarde, así que para la cena decidí ordenar algo a la casa, me pedí una ensalada  verde y unas papas fritas a Luciana, cuando la comida llegó Luciana atacó mi ensalada, acabandose toda la lecchuga (meses atras la lechuga fue una de esas cosas que tuve que obligarla a comer, ahora no solo la pide, tal parece que la roba).


NOTA: Para el empleo de los suplementos aqui mencionados consulte a un especialista.


Yogurth menonita, (los menonitas son los lacteos mas recomendables) con polen y cacao.

viernes, 17 de febrero de 2012

DIY: ¡Youtubealo!

Siempre me han gustado las cosas únicas, por lo tanto diferentes, como lo son las cosas hechas a mano, así que las procuro para Luciana, ademas es algo eco-friendly y de apoyo al producto y el arte local, como por ejemplo los gorritos de Alpaca India, hechos con lana de Chiconcuac.


Ahora estoy tratando de hacerle cosas yo misma, por todo lo anterior y por que me da la sensación de que es una manera de manifestar o materializar mi amor por Luciana...además ¡youtube también es educativo!, hay muchos canales de mamás que como yo tienen el gusto por crear y que además comparten sus conocimientos y habilidades, aunque, es curioso que no he encontrado mamás mexicanas aún. He aprendido a hacerle muchos accesorios para su jamás cortada, larga y frondosa cabellera!



Diadema con moño gigante, doble, listón ancho




miércoles, 15 de febrero de 2012

Clasificando

El juego va cambiando, madurando, porque así mismo lo van haciendo los niños. Un sábado por la mañana encontré a Luciana practicando el juego constructivo muy concentrada, cuando la observé me dí cuenta de que estaba clasificando usando dos criterios: color y tamaño, para así construir su torre. Es algo que yo no le enseñé, en la escuela creo que tampoco, al menos no expresamente.
Luciana clasifcando legos por color y tamaño.

Clasificar es una habilidad cognitiva que Jean Piaget plantea en su Teoría de Desarrollo Cognitivo. Aunque Piaget ya no se considera tan 'vigente' hoy en día, es parte de la historia, lo seguimos estudiando y hay muchas aportaciones que aun podemos considerar. De hecho, personalmente, encuentro muy útil su planteamiento en lo que él llamó Estadio Sensoriomotor de los (0-2 años) y Estadio Preoperatorio (2 -7 años); es una lectura muy comprensible, así que si tienen hijos en estos rangos de edad, anímense a leerlo, de esa manera pueden tener un referente de qué conductas y habilidades (motrices, cognitivas, de lenguaje, socialización) nuestros niños pueden ir logrando de acuerdo a su etapa de desarrollo, y de esta manera apoyarlos, es decir, estimularlos. No es necesario pagar miles de pesos en los "gimnasios para bebés", el desarrollo es algo natural que como madres podemos favorecer y, por consiguiente, tener cuidado de no obstaculizar.

Fuente recomendada: Libro Psicología del Desarrollo, Autor: Diane E. Papalia (o bien los links que puse pueden ayudar)

domingo, 12 de febrero de 2012

Banner: Ilustración de Valfré

El hermoso banner de "Luciana's Journal" es una ilustración hecha por una artista local, Ilse Valfré, en un breve cita le conté sobre nosotras (Luciana y yo), y sentí que nos percibió de inmediato, además, si tenía algunos "second thoughts" sobre la creación de este blog, al platicar con ella me contagió de su buena vibra y me motivó a seguir adelante. Esta es la foto en la que se basó, me comentó que la letra era inspirada en la arquitectura antigua de Rusia, muy "Folk", y la cultura Rusa nos encanta! Gracias Valfré!

viernes, 10 de febrero de 2012

Uki: ¿Cómo se llama tu mamá?, ¿Cómo se llama tu maestra? same answer (vol.I)



Luciana estuvo bajo cuidado exclusivo de sus padres hasta los 2 años de edad, ya que es lo mas recomendable para el desarrollo psico-social del niño. Éste es el tiempo de establecer su seguridad, su confianza básica: en sus padres, en ella, en el mundo que la rodea; tiempo importante para continuar su vinculación igualmente con sus figuras paternas. Esto versus a los 42 días que amablemente nos otorgan de "incapacidad por maternidad", las leyes mexicanas. Así que Adán y yo decidimos renunciar a algunos pe$os y 'lujitos' procurando el bienestar de la niña, si pueden, háganlo por sus hijos. Mis fuentes: Erik Erkson y su teoría de desarrollo psico-social, y, Laura Rincón y sus publicaciones sobre el trastorno de vinculación y la terapia de contención. Veamos un poco las diferencias, Canada, uno de los países considerados como mas seguros y pacíficos para vivir, considera el permiso de maternidad como una práctica clave para el balance de las familias y por lo tanto de los trabajos de los adultos, otorga hasta 11 semanas previas al nacimiento como parte del permiso y hasta 52 semanas posteriores al nacimiento con goce de un porcentaje muy considerable de sueldo, y aumenta según el caso, además las empresas hacen un 'top-up', además es de los pocos países que también tiene consideraciones importantes con el padre, por lo que las guarderías prácticamente no existen, y aquí el IMSS gasta en ellas para que las madres estén trabajando. Así que ustedes juzguen...


En fin, continuando con lo acontecido actualmente en la vida de Luciana, entre los 1 y los 2 años estuvo en contacto constante con otros niños y siempre se mostró bien adaptada.  A los 2 años inició en “maternal”, previo al prescolar, ya que a los 3 años corresponde el 1er grado.

Ingresó a la misma escuela donde yo tengo un grupo de niños especiales, es bien sabido que no es favorable para los niños compartir el ambiente escolar con las figuras paternas, pues para ellos como niños puede ser confuso que haya figuras de autoridad, que estando su madre presente sobrepasen la propia autoridad de su madre, por ejemplo ¿Por qué esa señora me da una orden en lugar de mi madre? ¿Por qué mi madre la escucha y no hace nada? …entonces ¿cualquiera tiene poder sobre mí? También puede recibir mensajes como: Hay otros niños que son importantes para mi madre…incluso más que yo, pues en el mismo espacio, son otros los que reciben la atención. Además, en nuestro caso particular, al ser yo  maestra de los niños especiales ella observa: “las conductas inadecuadas son las que merecen atención, pues veo que mi madre reacciona ante ellas, un gran berrinche, subirme a la mesa, ignorar instrucciones es lo que me acercará a ella”, por poner algunos ejemplos.


Bueno, me arriesgué, llegábamos juntas, compartíamos recreos, entrada y salida. Todo marchaba de maravilla, ella estaba perfectamente adaptada, nada de lo anteriormente descrito parecía suceder, incluso una maestra nueva comentó que tardó en darse cuenta que Luciana y yo éramos madre e hija. A cualquier edad los niños pueden tener entendimiento y sobre todo, yo creo firmemente que mis mensajes quedaran en su subconsciente y ayudarán a poner orden a sus pensamientos y emociones tarde que temprano, así que frecuentemente, en el trayecto escuela-casa, mientras manejaba platicaba con Luciana, le explicaba que yo soy una psicóloga, mi trabajo es ayudar a niños que se les aprenden diferente, que están tristes o enojados, o a aquellos que se les dificulta hablar, como a Alex y Beto*…(los niños de mi grupo que ella también conoce),  también le decía “yo soy maestra de ellos, pero soy tu mamá, y tu eres lo mas importante para mí y te amo, ok?” luego iniciábamos un jueguito de pregunta respuesta “¿me quieres?, ¿me amas?”. Parecía que me entendía, asentía y sonreía.


En los momentos compartidos en la escuela trataba de hacerle un cariño, darle un beso y motivarla a jugar e integrarse a sus actividades, muy pocas veces era ella quien sentía esa necesidad, hubo ocasiones que me dijo “¡ya mamá!” apurada por jugar, y una vez, sentí roto mi corazón pues me dijo “¡déjame en paz!”, con la misma premura de aprovechar su recreo al máximo. Compartíamos perfectamente el espacio escolar, ¡Era una campeona!
Así transcurrieron 5 meses, hasta que llegó un fatídico lunes en que su maestra, por razones desconocidas, no se presentó a trabajar, por supuesto que el viernes anterior había sido quincena.


El grupo de pequeños emergentemente se funcionó con el mío, ahora era distinto, yo era su maestra y vivía de primera mano la atención compartida, observar que las conductas inadecuadas también eran dignas de atención, comenzó a demandar atención, a pedir en igualdad halagos y cariños para ella cuando otros los recibía, al igual que regaños y atención ante un berrinche, lanzar material, o subir a una mesa. En recreo me buscaba, y si alguien mas le llamaba la atención ella decía “¡no quiero!,¡mi mamá!”. No ha sido algo incontrolable, han transcurrido dos semanas entre entrevistas y pruebas para encontrar la maestra ideal para el grupo, pero mientras tanto, puedo ver que mensajes ambivalentes invaden su mente y su corazón, hemos tomado la determinación Adán y yo de sacarla de ese ambiente, no irá a otra escuela o guardería hasta que su lenguaje se encuentre más definido y puede decirme sin dudas sus experiencias, mas o menos a los 3 años SDQ, así que ira con las tías y abuela, tampoco es lo ideal, habrá menos estructura en su rutina y chiqueos, pero en este momento es lo mejor.


*Los nombres han sido cambiados.

Más sobre Luciana, sobre mí y el porque de este blog...


Tengo 28 años, soy psicóloga y me desempeño como terapeuta infantil; Luciana es mi hija, tiene 2 años, dos años que me tomó darme cuenta que mis decisiones sobre su crianza y desarrollo siempre han sido y serán las mejores, mas allá de lo que  mis conocimientos como psicóloga infantil, libros, opiniones de abuelas, y otras madres, me decían. Hoy me doy cuenta de que Adán, mi esposo, y yo, lo estamos haciendo bien. Opciones allá afuera hay miles pero yo sabré cual es esa única que es para Luciana, por que nadie sabrá mas sobre ella que yo, hoy confío en mí como ella confía en mí, mi confianza nace del amor que nos tenemos, y que pongo en cada día  en la eterna búsqueda del equilibrio y aunque ella es tan parte de mi como yo soy  tan parte de ella, busco respetar y cuidar su propio lugar y existencia. 
Me resulta terapéutico escribir, y Luciana es la labor más importante que tengo en esta vida. Además siento que tengo algo que compartir, sobre todo cuando me toca ver tantas madres y padres con dudas sobre su proceder, y al final de cuentas las consecuencias son para los niños, y para la sociedad al criar personas que obtienen todo fácilmente, poco interés por superarse, sobrepasan reglas y autoridad, no son responsables por sus actos, están insatisfechos, tienen dificultades para establecer relaciones interpersonales, tienen poco respeto por ellos mismos y por los otros, y para pertenecer a la sociedad basta tener por encima de SER.
Me falta camino por recorrer con Luciana, no se lo que nos espera, lo cierto es que el amor y la conciencia serán nuestra guía, y me rehuso a ser parte de la estadística en la que los hijos de los psicólogos son los mas perjudicados, hasta este momento puedo pararme a dar una plática para padres con el orgullo de decir "a mí me funcionó y prueba de ello es mi hija".